procesos
de ósmosis inversa para eliminar el calcio.
Estos
procesos generan aguas poco recomendables para la infancia por:
exceso
de sodio o déficit de flúor
En los enfermos con nefrolitiasis (piedras en el sistema excretor
renal) cálcica lo más importante es aumentar la
ingestión de agua, siendo la mejor el agua bicarbonatada
y pobre en calcio.
El calcio del agua tiene una biodisponibilidad semejante
a la de la leche y además logra una frenación
mayor de la resorción ósea si se toma a lo largo
del día.
Por ello, en los niños y personas sin
nefrolitiasis, el agua con concentración de calcio entre
50 y 150 mg/l puede suponer una fuente importante de aporte
dietético de calcio, ya que supone entre el 8 y el 16
de los aportes adecuados recomendados diarios de calcio.
Si
lo desea,puede bajarse un artículo sobre el papel del
calcio del agua en la nutrición infantil publicado en Acta
Pediatr Esp 2002;60: 99-109(pdf)