La Virgen de la Leche es un tema iconográfico que probablemente
empieza en las catacumbas de Priscila ,
en Roma, donde hay una supuesta representación pictórica
de la Virgen en el techo de una tumba.El estilo espontáneo, abocetado
y realista del arte cristiano de fines de la Antigüedad queda reflejado
en esa imagen.Sin embargo, para Réau, el origen de la iconografía
de la VL hay que buscarlo en el Egipto copto, donde fue adorada la imagen
de Isis amamantado por Horus en la que la posición del niño
sentado sobre las rodillas de una madre sentada probablemente inspire
la posterior Virgen de Majestad.
En el Occidente medieval se sigue representando a María como
venerada pero distante de los devotos, que la invocan como Notre Dame
o Madonna o Nostra Senyora o Nuestra Señora. Son los monjes blancos
del Cister quienes más van a difundir el culto mariano en Occidente.
De entre ellos, San Bernardo será el defensor apasionado cuya
devoción hacia la Virgen producirá una humanización
de la iconografía de María, de manera que la imagen artística
de la Virgen ya permitirá nutrir a su hijo con la leche.
El
significado simbólico sería doble: la Virgen alimentaría
a Cristo como la Iglesia alimentaría a los cristianos ; además
al aceptar tanto la maternidad virginal como la alimentación
del protagonista de la Redención, se convierte en corredentora.